LA ILUSTRACIÓN
Hola. ¿Cómo están? En esta oportunidad les propongo abordar un tema de suma importancia para comprender la finalización de la Edad Moderna y los inicios de la Edad Contemporánea. Al pie de página les dejo un link para descargar las actividades y el material de lectura en formado PDF
El Siglo de las Luces
El
siglo XVIII es conocido como el "Siglo de las Luces", ya que en esa
época tomó consistencia un
importante movimiento intelectual europeo: la
Ilustración o el iluminismo. Sus representantes aspiraban a imponer la luz de
la razón frente a la oscuridad" del pensamiento dominado por la
superstición. Desde fines del siglo XVII, y sobre todo en el XVIII, en un clima
intelectual de inquietud y búsqueda, surgió una nueva mentalidad que
cuestionaba las "verdades absolutas" que habían dominado durante
mucho tiempo el pensamiento europeo. Las raíces profundas de esa nueva
mentalidad pueden encontrarse en el Humanismo de los siglos XV y XVI. Los
centros desde donde se difundieron las ideas de la Ilustración fueron las
academias y las universidades urbanas, especialmente francesas.
La razón como camino hacia el progreso
Entre
los principios que conformaban el nuevo ilustrado del siglo XVIII se
destacaban:
· La
razón: Los
pensadores de la llustración sostenían que el ser humano por sí mismo podía
llegar a la verdad a través de la razón (la capacidad de pensar). Este
principio iba acompañado por una actitud crítica hacia todo lo que se recibía
del pasado. Continuando la tradición de los humanistas del siglo XVI, los
iluministas criticaban a las autoridades tradicionales y los rígidos métodos de
investigación. Se oponían a quienes afirmaban que existían algunas verdades
indiscutibles que no precisaban ser comprobadas. Esta actitud influyó en los
métodos de conocimiento: para estos pensadores, la investigación debía basarse
en la experiencia y el razonamiento. Los estudios científicos fueron muy
importantes en este siglo: se reemplazaron las explicaciones sobrenaturales por
las racionales. El
pensamiento racionalista, que surgió en el siglo XVII con René Descartes, tuvo
su exponente máximo en el siglo XVIII en el filósofo alemán Immanuel Kant,
quien proponía al individuo: "atrévete a ser sabio".
· El progreso:
La idea de un avance
general de la humanidad hacia una etapa final de plenitud y felicidad fue otro
de los principios característicos del pensamiento ilustrado. Los autores del
siglo XVIII distinguían entre dos tipos de progreso: el material y el moral.
Por un lado, defendían la idea de la existencia de un progreso científico
material: la confianza en el continuo avance de los conocimientos del ser
humano para enfrentar los problemas que planteaban la naturaleza o la sociedad.
El adelanto en los conocimientos científicos y técnicos colaboraba en sustentar
esta creencia. Por otra parte, entendían que también existía en la historia de
la humanidad un progreso moral, y afirmaban su confianza en el continuo avance
espiritual del hombre en la Tierra y su capacidad para lograr la serenidad. El
ejemplo quizás más notorio lo presenta el filósofo francés Jean Condorcet
(1743-1794) en su obra Bosquejo de un cuadro histórico de los progresos
del espíritu humano.

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