Las inversiones británicas en la Argentina
El modelo agroexportador, como se dijo anteriormente, tenía como inversor número uno a Gran Bretaña y el
área predilecta de inversión era el de los ferrocarriles, que se convirtió en
el “principal símbolo de esta conexión británica” (Rock, 1987: 181).
Con
los ferrocarriles se buscaba dar una solución al débil sistema de transporte
que constituía una limitante para nada despreciable en un país de dimensiones
como el nuestro.
En
un sentido instrumental la integración de cada economía nacional es
consecuencia del progreso técnico en el campo de los transportes y las comunicaciones…
la revolución tecnológica constituye la columna vertebral de la integración de
las economías y de los recursos nacionales. La expansión
de la red ferroviaria en nuestro país, en el periodo 1857- 1930, es el siguiente: 1857: 10 km.; 1887: 6700 km;
1900: 16000 km; 1914: 35500 km; 1930: 38634 km.
(Ferrer, A. op. cit. p 95).
El
mayor crecimiento en la construcción de vías corresponde al periodo comprendido
entre 1900 y 1914 con un ritmo anual de 1392,85 km. A este periodo corresponde
la construcción de vías férreas en el territorios periféricos del Chaco, Formosa y otros que serán de gran
importancia más adelante para la economía extractiva.
La
red ferroviaria que se formó en nuestro país tenía la forma de un gran abanico
cuyo vértice se encontraba en el puerto de Buenos Aires. Esta configuración no
es fruto del azar, sino el resultado de una economía basada en la exportación
de materias primas para el mercado internacional y fue determinante también
para el futuro de las economías del Interior del país pues las condenó a una
doble dependencia: de Buenos Aires por un lado y del extranjero por otro. A continuación te proponemos ver el siguiente documental sobre la evolución de la red ferroviaria en nuestro país:

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